El egoísta empático

 

Por qué la naturaleza humana fusiona el sentido de comunidad y el interés personal.
¿Se ha preguntado alguna vez por qué los ojos de los humanos poseen globos oculares blancos? En el resto de los animales, por lo general, no sucede así: sus globos oculares contienen iris y pupila del mismo color. De esa manera ocultan a sus víctimas, o en su caso enemigos, la dirección de su mirada. ¿Por qué los humanos son diferentes? ¿Existe alguna razón por la que revelen hacia dónde miran?

El motivo se resume en dos palabras: comunicarse mejor. Una capacidad que supone una ventaja para la convivencia, aunque se anteponga a la seguridad individual.

Ese pequeño detalle ejemplifica cómo la naturaleza programa desde un inicio al hombre para una vida en comunidad. A diferencia de lo que han destacado numerosos grandes pensadores –entre ellos, Sigmund Freud (1856-1938) y Arthur Schopenhauer (1788-1880)–, el ser humano no es un solitario egoísta innato que adquiere, a lo sumo bajo la presión de las coacciones culturales, un estilo de vida social. La neurobiología social, la biología evolutiva y la psicología muestran que, por naturaleza, dispone de necesidades sociales y culturales, y cuenta con toda una serie de habilidades que le posibilitan desarrollar comunidad y cultura.

Comentario:

Una explicación y una prueba más de que el ser humano por naturaleza es un ser que trabaja en equipo, y que está interconectado con los demás de su misma especie.
Nuestro egoísmo ha provocado la separación que nos ha afectado en gran medida en todo lo relativo a nuestro entorno y nuestras relaciones dentro de la sociedad. Solo tenemos que volver a tomar el rumbo que la naturaleza ha diseñado para nosotros, y volveremos a vivir en la mejor sociedad que podríamos imaginar.

Fuente: Investigación y Ciencia

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1 respuesta

  1. Renato García dice:

    En verdad, somos animales sociales, que triste se siente estar solos, como aflora nuestra necesidad de los demás, pero de igual forma, los demás (los menos, afortunadamente)son los que con sus actos, nos llevan a desconfiar y alejarnos; el modo de vida actual, naturalmente provoca que estemos a la defensiva y vivir así es una carga demasiado grande, que nos cansa y a la postre, con consecuencias muy negativas; hay que atreverse, existen tantos seres humanos buenos, que nos hacen bien, hay que atreverse y aprovecharlos y mostrar también nosotros nuestro lado amable, que no es debilidad, muy por el contrario, para mostrarnos así, con transparencia, hay que tener mucho valor…Ojala podamos ayudarnos a ser felices…

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