Hormigas: Ejemplo de Unidad

Podemos considerar a la colonia de hormigas como un solo individuo cuyas partes funcionan sincrónicamente, no hay fallos, no importa el tamaño del enemigo, centenares de miles de pequeñas mandíbulas darán cuenta de este, siempre que no pueda salir de una determinada situación. Tiene estos animales una gran capacidad para colonizar nuevos hábitats, con una gran capacidad de expansión, no tienen además sus enemigos naturales y su gran número, literalmente les desborda, generándose superpoblaciones de hormigas, incontrolables por la naturaleza y pudiendo causar la extinción de las poblaciones autóctonas, solo el hombre puede frenar a la marabunta. Estos daños reales suelen ser singulares en las zonas y muy reducidos, pues las hormigas tienen una clara función de control de plagas, sin ellas los cultivos no existirían, y pueden acabar con cualquier plaga de insectos con coste cero.


IMAGEN 1- Las hormigas constituyen la familia Formicidae, orden Hymenoptera. El nombre científico de la hormiga cosechera roja (o agrícola) es Pogonomyrmex barbatus. Las hormigas del sureste de Estados Unidos y de América tropical que cultivan un hongo en sus hormigueros pertenecen al género Atta. La bibijagua es Atta insularis; la arriera Atta mexicana; el zampopo Atta cephalotes; el bachoco es Atta cephalotes y Atta sexdens. Las hormigas que explotan a los pulgones pertenecen al género Myrmecocystus. La hormiga roja es la especie Formica rofa y Lasius fuliginosus la que hace los nidos de carbón. El nombre científico de la hormiga faraón es Monomorium pharaonis, el de la hormiga amazona Polyergus breviceps, el de la hormiga de fuego Solenopsis richteri, y el de la hormiga negra Lasius niger. El nombre científico de la hormiga devastadora americana más conocida es Eciton burchelli. Las hormigas devastadoras africanas que efectúan salidas masivas pertenecen al género Dorylus
 
 
IMAGEN 2 –  Investigadores de la la Universidad Carlos III de Madrid (UC3M) han desarrollado un algoritmo para acelerar las búsquedas de caminos entre dos nodos dentro de una red social. El algoritmo se basa en el comportamiento que siguen las hormigas mientras buscan comida. El funcionamiento de SoSACO (algoritmo para resolver el problema) se inspira en el comportamiento que ha perfeccionado a lo largo de miles de años uno de los insectos más disciplinados del planeta a la hora de buscar comida, las hormigas. En general, los algoritmos de las colonias imitan cómo estos insectos son capaces de encontrar el camino entre el hormiguero y la fuente de alimento mediante la deposición y seguimiento de un rastro químico depositado en el suelo, denominado feromona.
 
IMAGEN 3 – “En este estudio –explican sus autores– se incorporan además otros rastros olorosos para que las hormigas puedan seguir tanto la feromona como el aroma de la comida, con lo que consiguen encontrar la fuente de alimento de forma mucho más rápida”. Los principales resultados de esta investigación, realizada por Jessica Rivero en el marco de su tesis doctoral en el Laboratorio de Bases de Datos Avanzadas (LABDA) de la UC3M, se resumen en un artículo científico publicado en la revista Applied Intelligence. “Los primeros resultados muestran que la aplicación del algoritmo a redes sociales reales consigue obtener una respuesta óptima en muy poco tiempo (decenas de milisegundos)”, indica Jessica Rivero.
 
IMAGEN 4 – El comportamiento de las hormigas ha ayudado a los desarrolladores de software a encontrar sutiles defectos en sus programas, lo que permite mejorarlos. Investigadores de la Universidad de Málaga han aplicado esta técnica con buenos resultados. 
Las actividades de las comunidades de hormigas se caracterizan por cierto grado de división del trabajo, que en algunos casos supone una diferenciación funcional permanente entre miembros de la colonia. 
 
IMAGEN 5 – Aunque la mayoría de las hormigas que recolectan semillas son destructivas para la agricultura cuando son muy numerosas en torno a los campos de grano o los centros de almacenamiento del mismo, su presencia puede ser favorable para la producción, dado que frena el crecimiento en número de los escarabajos parásitos dañinos. Las hormigas, en especial ciertas especies que pastorean a los pulgones, son plagas frecuentes en el césped y los jardines; no obstante, se debe tener presente el gran beneficio que éstas y otras hormigas producen al airear el suelo. Más aún, las hormigas depredadoras pueden hacer importantes contribuciones a la economía forestal en las zonas tropicales y subtropicales del mundo; son exterminadoras muy eficaces de otros insectos más dañinos y no siempre son mal recibidas en las viviendas de los seres humanos.

 
IMAGEN 6 – La investigación sobre la manera en que las hormigas zampopas cultivan su alimento podría llevar a una mejora significativa de los procesos de fabricación de biocombustibles, pues las bacterias utilizadas por las zompopas parecen tener gran facilidad para romper la pared celular de las hojas, uno de los grandes impedimentos para la producción eficiente del bioetanol. 
 
IMAGEN 7 – Cada una de las hormigas es capaz de cortar y transportar cargas que equivalen a cincuenta veces el tamaño y el peso de su propio cuerpo. Forman una larga fila para llevar la cosecha al hormiguero, donde las hojas transportadas se usan para cultivar hongos que alimentan a la colonia. Pero llega un momento en que la hormiga comienza a tener dificultades para sujetar y cortar hojas. Es el momento oportuno para especializarse en otro trabajo: el del transporte de la producción hasta el hormiguero.
 
 
IMAGEN 8 – Las hormigas tejedoras pueden descuartizar una hormiga cazadora africana el doble de grande que ellas. Siempre luchan juntas: las de la primera línea de defensa se yerguen sobre las patas traseras y emiten unas feromonas que avisan a sus hermanas. 
 
IMAGEN 9 –  Para construir un nido, estas hormigas tejedoras de Malaysia deben juntar unas hojas con otras. El cuerpo alargado (de entre siete y ocho milímetros) es una ventaja, ya que cada hormiga se agarra con las patas y las mandíbulas a los bordes de la hoja adyacente. Si sus cuerpos no son suficientes, los insectos se entrelazan para formar una cadena. 

También te podría gustar...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *