Basura contamina cuerpos de agua de la Tarahumara

 

La contaminación de aguajes, arroyos y ríos que bajan de las cumbres a los valles de Chihuahua, Sonora y Sinaloa, causada por el mal manejo de la basura, se ha convertido en el principal problema ambiental de la sierra Tarahumara y ha empezado a tener repercusiones en la salud de los habitantes de comunidades serranas y entre el resto de la población en general, advirtieron legisladores y especialistas.

En los 22 municipios de la zona serrana de Chihuahua no existe un adecuado manejo de los desechos sólidos. En la mayoría sólo existen tiraderos a cielo abierto sin geomembranas o capas de plástico que eviten la infiltración de lixiviados.

Otro factor de riesgo es el cambio de hábitos de alimentación y consumo de los indígenas, lo que ha llevado hasta lo más recóndito de las barrancas envases de refresco, bolsas de frituras y de supermercado y pañales desechables, entre otros desperdicios que se tiran en cualquier lugar.(Si desea seguir leyendo favor de dar Click en el enlace)

Comentario:

Para poder conocer el estado general que guarda el cuerpo humano es suficiente analizar tan solo una muestra de sangre o tejido para conocer con certeza su nivel de salud.

Si con este mismo criterio, examinamos la tierra como si fuese una persona, veremos que el daño que se ha detectado en la sierra Tarahumara indica el alto grado de deterioro del medio ambiente en el que vive el ser humano. Parece increíble que sea el propio hombre quien genere tales cantidades de desechos que vienen a afectar el único hábitat que tiene.

Debemos intentar crear consciencia de ello en el seno de nuestras familias, con nuestros vecinos y amigos para que poco a poco se vaya instalando dentro de nosotros la responsabilidad de cuidar el medio ambiente y que aquellos que tienen la autoridad sientan la obligación de invertir sus esfuerzos en este sentido.

Dado que la naturaleza es global, cualquier daño que causemos, en cualquier sitio del planeta, nos alcanzará a todos.

La acción más importante es la que yo realizo. Necesito de todos para que caminemos juntos en este cambio de consciencia, porque cuando tú te decidas, en ese instante, el cambio estará en marcha.

La contaminación de las cuencas hidrológicas de la sierra Tarahumara es grave y no la estamos atendiendo. Aquí nacen los arroyos y afluentes de los ríos más importantes de tres estados. Se requiere atención urgente de los tres niveles de gobierno, sostuvo Guadalupe Rodríguez, diputada local del Partido Revolucionario Institucional, nativa del municipio de Bocoyna, en la Tarahumara, quien lamentó el acelerado deterioro ambiental de la región, relacionado con el inexistente procesamiento de la basura.

Cada familia genera al menos un kilo de desperdicios al día

En el municipio de Guachochi, en el corazón de la sierra Tarahumara, habitan 45 mil 881 personas, 9 mil en la cabecera municipal y el poblado de Rocheachi, y el resto –entre ellos unos 31 mil 500 indígenas–, están dispersas en barrancas y comunidades pequeñas.

El Censo de Población y Vivienda de 2010 contabilizó 10 mil hogares, cada uno de los cuales produce al menos un kilo de basura al día. Solamente la cabecera municipal, Guachochi y Rocheachi cuentan con servicio de recolección, pero los desechos de más de 12 mil habitantes se depositan en un basurero a cielo abierto, donde cada día se realizan quemas para ahorrar espacio.

Ubicado a uno cinco kilómetros del poblado principal, el basurero es un foco de contaminación. En otoño e invierno el aire dispersa bolsas, plásticos y papeles hacia los bosques y terminan en arroyos y ríos.

Tenemos un grave problema de contaminación en todas las cuencas de la sierra. Nos falta cultura para manejar los desechos, reconoció el director de la Junta Central de Agua y Saneamiento de Chihuahua, Raúl Javalera.

Organizaciones sociales que trabajan con comunidades indígenas en la Tarahumara, han propuesto que las empresas refresqueras, cerveceras y fabricantes de frituras agreguen un sobreprecio a sus productos para ofrecer recompensas por el reciclaje de envases de tereftalato de polietileno (PET) vidrio y cartón, como se hace en Canadá y Estados Unidos.

Estela Ángeles, abogada y asesora de la organización Bowerasa AC, que trabaja en proyectos comunitarios en Carichic, sostiene que si la gente puede recuperar un pequeño porcentaje del valor que pagó por un refresco o unas papas fritas –muy comunes en la dieta de los indígenas– devolverán el envase o el empaque. Los botes de cerveza no se ven tirados, porque la gente vende el aluminio. Es un ejemplo claro de que puede funcionar, manifestó la abogada.

Fuente: La Jornada

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