Nace un “movimiento social” de ‘superpadres’ encabezado por el filósofo Marina

 

Se trata de un proyecto pedagógico creado por la Fundación Universidad de Padres y el Grupo Planeta que pretende, a través de una plataforma online, ayudar y acompañar a los padres y madres en la difícil tarea de educar a sus hijos para que éstos sean más felices y mejores personas

Pongamos que Jaime tiene seis años y un día le dice a su padre que no quiere ir a la escuela. Éste le responde tratando de mostrarle los aspectos positivos: – Te vas a encontrar con tus amigos, vas a hacer las manualidades que tanto te gustan, vas a acabar por fin de leer el libro que empezasteis el otro día en clase…(Si desea seguir leyendo favor de dar Click en el enlace)

Comentario:

No cabe la menor duda que los niños presienten mejor que nosotros que el sistema educativo ya se ha visto rebasado por la globalización del mundo, por la tecnología, la avalancha diaria de las comunicaciones.  Lo cierto es que el problema es tan complejo que no solo abarca el tema de las horas de estudio, los temas, los métodos, etc., sino que se extiende a la situación familiar, social, de empleo, la formación de la persona.  La escuela ha venido a suplir la ausencia de la madre en el hogar ya que la situación exige en algunos casos que tanto el hombre como la mujer trabajen, cuando no es que la mujer está sola para afrontar todas las responsabilidades del hogar.

Las mujeres en el trabajo cumplen ahora con esta tendencia social y económica que se creó a inicios del siglo pasado.  La escuela ha venido no solo a impartir los conocimientos que la humanidad ha acumulado, sino que también debe vigilar, en muchos casos, el buen desarrollo personal del estudiante y ocuparse de que se convierta en un elemento que sirva a la sociedad.  ¿Será todo esto posible con el actual modo de operación y la sobrepoblación en la mayoría de las escuelas públicas y privadas?

Sin ánimo de dar una respuesta, tan solo debemos reflexionar en que todos los sistemas de educación se crearon hace un buen rato y tan solo se han ido parchando para acomodarse a la situación.  Pero en realidad lo que parece ser ya una exigencia es que todas las personas responsables deben sentarse alrededor de la mesa en cada país y teniendo en cuenta el bienestar de la sociedad a la que sirven y al planeta en general, ir examinando todos los detalles de la comunidad global en la que vivimos actualmente, examinar a los jóvenes sin satanizarlos, con hiperactividad, cuestionarnos sobre su aparente apatía, sus relaciones mediante mensajes de textos.  Queda claro que ellos ya viven en una época bien distinta que la de los adultos. 

Es necesario pensar en los contenidos de los programas, los horarios de estudio, las vocaciones de los maestros, pero sobre todo, como conformarlo todo con una formación de estos niños y jóvenes, de sus valores, de sus actitudes hacia los demás, ayudarle a comprender que vive dentro de un mundo que de pronto se ha vuelto muy pequeño y que nos exige hermanarnos, debe saber que depende de todos y todos dependen de él,  mostrarle el mundo tal como es ahora, que lo vaya reconociendo e investigando, discutiendo, para poder más tarde integrarse y descubrir el lugar que ocupa en él.  A esto le podemos llamar la educación integral, con la cual se pretende que el ser humano descubra quién es realmente, reconozca en los demás a sus hermanos, al conjunto la sienta como su comunidad y tenga deseos de servirla.

Tres años después Jaime vuelve a negarse a ir a la escuela. Esta vez su padre le responde: -Jaime tu obligación es ir al colegio al igual que la mía es ir a trabajar, así que lo tienes que hacer. Pasa el tiempo, y a los 14 años, un Jaime ya adolescente vuelve a plantearle a su padre que no quiere ir al instituto, en esta ocasión éste hablará con él desde la empatía. “Yo también estuve en tu situación”.

“Este es un claro ejemplo de que en cada edad un mismo problema hay que tratarlo de forma distina”, afirma el filósofo Jose Antonio Marina, creador de la Universidad para Padres. “Lo que debe saber el padre es qué le está pasando a su hijo y qué recursos debe desarrollar”.

Con tal fin, los creadores de la Universidad para padres, han puesto en funcionamiento superpadres, una comunidad abierta a todos aquéllos progenitores dispuestos a mejorar cada día a la hora de relacionarse y educar a su hijo. “El objetivo es que los niños sepan responder a adesarrollar capacidades afectivas: que el niño se alegre y no triste, que sea valiente…”, afirma Marina,  “ahora sabemos que esas cosas se aprenden y estamos dando unas posibilidades a la educación que hasta ahora no tenía”.

Es precisamente esa investigación la que ha dado como resultado la creación de superpadres, una plataforma online de formación que pretenden satisfacer las encesidades educativas de cualquier tipo de padre o madre. “Queremos convertir a los padres en un movimiento social”, afirma el filósofo.

De este modo, cualquier padre que se encuentre con dudas sobre si está desarrollando correctamente la educación de su hijo y sobre todo si está sacando lo mejor de él, podrá llevar a cabo unos cursos, desde su propio ordenador o teléfono, que le resolverán todas aquéllas dudas que le puedan surgir.

No se educa igual a un niño de tres años que a uno de catorce. Así por ejemplo, los padres que se matriculen en el curso destinado a los tres años trabajarán aspectos como la integración del niño en la escuela infantil, aprendiendo a ayudar al hijo a afrontar las posibles dificultades de este cambio, a favorecer su capacidad asertiva con otros niños y a conocer cómo hacer frente posibles relaciones conflictivas con los demás. A los catorce se focalizará en cómo afrontar las conductas de riesgo, entender qué piensan y ahondar en sus creencias e intereses.

El curso tiene parte de teórica y parte práctica para la que se destinan cuatro meses durante los cuales los padres analizarán los principales temas que afectan a los niños de la edad de sus hijos. La matrícula en cada uno de ellos es de 100 euros y da además la posibilidad de acceder durante todo un año al campus virtual y poder continuar con laformación utilizando más recursos pedagógicos asociados al curso.

El grupo de personas que componen la plataforma está compuesta por educadores, psicólogos, pedagogos, documentalistas… encabezados todos ellos por el doctor Marina, que junto al Grupo Planeta, se ponen al servicio de los padres todos sus conocimientos para ayudarles en la difícil tarea de educar bien.

“Podremos confundirnos”, afirma Marina, “pero podemos asegurar que todo lo que hacemos y aconsejamos a los padres tiene un por qué”.

Fuente: La Información

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