¿Qué es una Cooperativa Integral?

 

La Cooperativa Integral es un proyecto de autogestión en red que pretende paulatinamente juntar todos los elementos básicos de una economía como son producción, consumo, financiación y moneda propia e integrar todos los sectores de actividad necesarios para vivir al margen del sistema capitalista.

Consiste en una forma jurídica que nos permita construir un espacio de relaciones económicas autogestionadas entre los participantes, que esté blindada contra los embargos privados o públicos y que minimice de manera totalmente legal, o al menos de forma no punible, el pago de impuestos y seguridad social, protegiendo tanto como sea posible de la acción de la banca y del Estado. Así pues es una forma jurídica legal de transición para permitirnos construir, desde el ámbito más local, una manera de vivir donde ni la banca ni el estado serán necesarias. Legalmente se trata de una cooperativa mixta de servicios y de consumo. De manera que las empresas, profesionales y prosumidores / as pueden participar para intercambiar servicios internamente y vender hacia fuera de la cooperativa, mientras que como Consumidorxs lxs participantes podemos realizar compras conjuntas tanto a los socios de servicios de la cooperativa como de productos que vengan de fuera. La idea surgió del Colectivo crisis, y fue plasmada en la publicación “podemos vivir sin capitalismo”.(Si desea seguir leyendo favor de dar Click en el enlace)

Comentario:

Las preguntas iniciales del artículo, creo son básicas y es básico en la medida de lo posible resolverlas.

Empecemos por esta: ¿Es posible la independencia total del sistema? Si estamos hablando de un mundo que se convirtió en una aldea global, lo primero que debemos reconocer es que hemos entrado en un sistema interdependiente, o sea todos y todo dependemos los unos de los otros. Ahora, la pregunta se refiere a si: ¿es posible la independencia del sistema actual? Llamémoslo el sistema del “ego”, donde cada uno quiere aprovecharse del otro a su máximo y si es posible esclavizarlo para que me sirva a mí, lo hare sin el menor remordimiento y lo explotare de la manera más salvaje posible y si puedo, le hare sentir que aun así debe estar agradecido por esto. Creo que es un sistema que todos o casi todos de una u otra manera hemos experimentado. Y creo que todos o casi todos reconocemos que ha fracasado o al menos nos damos cuenta que es inoperante y aun dañino, tal como lo expresan acá. Cito: Este proceso no fluirá sin obstáculos, tenemos sentimientos de desconfianza y materialistas muy interiorizados y será normal que cueste, pero es un proceso que ya resulta inaplazable ante el colapso del sistema actual y la falta de soluciones que ya están experimentando las personas que han quedado excluidas debido a esta crisis. ¿Como podría ser el futuro de esta sociedad hecha por y para nosotros?

¿Ahora, como superar estos sentimientos de desconfianza y materialistas muy interiorizados? Creo la única manera de poder hacerlo es mediante la educación. Llamémosla “educación integral”. Y la mejor manera es estudiando las leyes que rigen este nuevo sistema de “vida integral”, tal como la naturaleza misma  nos la enseña a través de sus leyes. Pongamos como ejemplo el cuerpo humano: La ley que rige en ellas es la de la “cooperación integral”, donde cada célula y cada órgano trabaja no para sí misma de una forma egoísta, sino para el bien del cuerpo, y si lo hace así, hablamos de un cuerpo saludable, o sea que está en equilibrio con su propia naturaleza. Y si una célula decide trabajar solo para sí, de forma “egoísta”, se convertirá en una célula cancerosa, que tarde o temprano terminara por matar a su propio cuerpo. A esto lo podríamos llamar un “sistema interdependiente”. Y creo que a partir de allí, de la educación misma, podremos partir para superar y cambiar a otra forma de pensamiento a la que ya han “impuesto” en mí por el sistema educativo imperante. Además  es claro que  se hace necesario, en primera instancia crear esta “economía de supervivencia”, donde saquemos en primer término a las personas del nivel de la pobreza absoluta a un nivel de una vida digna. Donde estas cuenten con lo necesario para sobrevivir dignamente. Y esto se podría lograr, si a los “parados” digamos les damos un sueldo que cubra sus necesidades básicas. O sea les pagamos por estudiar las leyes de este “sistema integral”, que en últimas es mas “económico” y “rentable” que crear nuevos puestos de trabajo, en una sociedad donde el 90% de lo que produce en realidad  es inútil e innecesario para la supervivencia y una vida digna dentro del nuevo sistema. O sea un nuevo sistema no basado en “criterios de relaciones económicas”, sino en criterios de una “vida como una familia global”. Creo que en realidad el tema  es tan extenso que unas pocas líneas no son suficientes  para desarrollar todo el tema  de la “nueva sociedad integral”.

Como objetivo central: Construir un entramado de relaciones económicas cooperativas y solidarias entre personas y empresas sociales, que salga de las reglas del mercado y que no sea controlado por el estado. Que sea un espacio para promocionar y hacer crecer productos ecológicos y locales, servicios realmente necesssaris por nuestro día a día y nuevos proyectos de autoempleo vinculados a estas necesidades reales. A largo plazo podría convertirse en otra sociedad fuera del control capitalista, con su propio sistema de seguridad y previsión social para garantizar las necesidades básicas de todos sus miembros en todo su recorrido vital.

Como objetivos más concretos a corto plazo:

*Reducir nuestros gastos en euros y ayudar a crecer a las monedas sociales de las ecoredes.

*Reducir el precio de los productos necesarios a través de las compras colectivas.

*Dar una salida de autoempleo digna e ilusionante a personas que están en paro.

*Facilitar una salida económica colectiva a las personas que se han hecho insolventes en relación a la banca y el estado.

Más allá de la economía y de cubrir necesidades, la propuesta de la cooperativa integral sería un marco idóneo para recuperar las relaciones sociales solidarias y las ideas de colectividad y de autogestión que nos ha quitado el sistema actual, basado en la propiedad, la acción individual y la competencia. Podría ser un espacio donde a partir de las relaciones iniciadas se podría aprender a autogestionar el aprendizaje, autogestionar la salud así como las necesidades emocionales y personales; una escuela para aprender a autogestionar nuestra vida desde la economía hasta la psicología, y donde podernos deseducar de todo lo que nuestra educación para ser competitivos hace que llevamos dentro. Participar en una cooperativa integral es apostar por una nueva forma de vida en que la cooperación sustituye a la competencia como máxima que guía nuestros actos.

Este proceso no fluirá sin obstáculos, tenemos sentimientos de desconfianza y materialistas muy interiorizados y será normal que cueste, pero es un proceso que ya resulta inaplazable ante el colapso del sistema actual y la falta de soluciones que ya están experimentando las personas que han quedado excluidas debido a esta crisis. ¿Como podría ser el futuro de esta sociedad hecha por y para nosotros?

Hasta ahora hemos hablado de “la economía de supervivencia”, es decir, aquella que necesitamos mientras no podamos salir completamente del sistema capitalista que nos obliga a utilizar su moneda para pagar algunas de nuestras necesidades básicas. Ahora hablamos de la otra vertiente que en el fondo es lo más importante que la cooperativa puede potenciar, sobre todo a la larga.

En primer lugar, los criterios de estas relaciones económicas dentro de la cooperativa deberían ser diferenciando las necesidades básicas del resto de necesidades. La vivienda, la alimentación, la salud y la educación deberían defender desde los miembros de la cooperativa para todos sus miembros como un asunto de primera prioridad. En este sentido, la cooperativa intentaría funcionar como realmente debería hacer una “institución pública”, es decir preocupándose por la vida digna de sus ciudadanos y guardando una provisión de recursos para garantizar las necesidades de sus miembros a largo plazo. Una vez que la cooperativa esté suficientemente en marcha y seamos lo hacen, crearemos un grupo de trabajo para investigar cómo poner en marcha un proyecto de “seguridad social” desde abajo del estilo del que estamos comentando

En segundo lugar, en los núcleos locales, se promovería una economía comunitaria o que también podemos llamar de reciprocidad espontánea, con la base de que las cosas no son de nadie sino de quien lo usa, hasta que ya no lo necesita. Un proyecto importante en promover dentro de esta cooperativa serían “las tiendas gratis”, las cosateques y los almacenes colectivos, donde la gente lleve lo que no usa y se lleve lo que necesita. De esta manera iremos creando en nuestros ámbitos más cercanos a una economía colectivista, basada en que a través del común, podemos cubrir nuestras necesidades individuales más directamente ya menos coste del que lo haríamos si mantenemos una visión individualista de la satisfacción de necesidades. Un grupo de trabajo se encargará de dinamizar esta parte de economía sin dinero de la cooperativa integral y facilitar su puesta en marcha en los núcleos locales.
Fuente: Decrecimiento.info

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