Detectan cáncer de mama mediante proteínas

La identificación de biomarcadores en cáncer de mama, que pueden ser una proteína, un ácido nucleico o un metabolito, como la glucosa, sirve para monitorear la presencia de la enfermedad, su evolución hacia un grado más severo o ser una opción terapéutica para obtener mejores resultados de tratamiento, informó Nora Gutiérrez Nájera, de la Facultad de Química de la UNAM.

A partir del trabajo de identificación de proteínas en muestras de seno normal y canceroso, la investigadora encontró que algunas ya habían sido reportadas por médicos en otras partes del mundo. Por ello, trabaja en una serie de proteínas para la identificación de cáncer de mama, enfermedad que diariamente provoca la muerte de 10 mujeres en México.(Si desea seguir leyendo favor de dar Click en el enlace)

Comentario:

La lucha para detectar el cáncer, logra que cada vez más se desarrollen nuevos métodos para ése fin.  Sabemos muy bien que la prevención juega un papel importantísimo para combatir esta enfermedad.

Esta serie consiste en identificar varias proteínas que pudieran presentarse en conjunto y en ciertos niveles de la enfermedad. Con ella, se busca obtener un método de detección de cáncer de mama y, posteriormente, ser la base para la creación de algún medicamento, aunque aclaró que para que esto suceda aún se requiere realizar más estudios clínicos que apoyen esta investigación.

Cabe destacar que aunque se han realizado algunos esfuerzos para detener esta enfermedad, como trabajos de prevención con mastografías y la autoexploración, para la doctora Nora Gutiérrez Nájera «cuando una mujer se siente la bolita en el seno quiere decir que el proceso canceroso ya lleva mucho tiempo».

Identificación de proteínas

Esta investigación surgió a partir de dos planteamientos. El primero, saber qué mutaciones del genoma llevan a cáncer y, segundo, detectar proteínas que estuvieran involucradas en su proceso.

Para saber qué proteínas buscar en cáncer de mama fue necesario estudiar el proteoma, que es mucho más variable que el genoma (el cual es muy estable). El proteoma, por su parte, varía dependiendo del estado fisiológico, de la edad o si la persona está tomando medicamentos, etcétera. Además, fue necesario tener las herramientas e instrumentos que permitieran detectar las proteínas que se deseaba ver presentes en cáncer y tratar de diferenciarlas de una persona que no padece esta enfermedad.

Algunas de las proteínas que se han identificado actualmente en cáncer de mama también han sido propuestas como parte de los mecanismos de exclusión del cáncer en general, porque se ha visto que las proteínas del metabolismo normal de la célula cambian en su función, en la forma en que actúan y en que trabajan.

«Estamos buscando cómo cambian los mecanismos de las proteínas, si lo hacen en cantidad, en la función o en la forma en que se presentan en ciertos tipos de cáncer. Buscamos en esas proteínas del metabolismo que ya están muy identificadas, esas formas que cambian dentro de la célula normal a la célula cancerosa y que a lo mejor, en cierto sentido, determinen que se presente una transformación maligna», expuso la investigadora.

Actualmente, la doctora Nora Gutiérrez Nájera trabaja con la proteína Piruvato cinasa, enzima involucrada en la glicolisis, proceso del metabolismo normal de una célula, pero que al parecer en cáncer se regula o controla diferente, actúa de manera negativa y produce moléculas de la degradación que le ayudan a la célula a construir otras células. Esto lleva a una proliferación descontrolada de células malignas, una de las características principales del cáncer.

En el caso del cáncer de mama, se cree que esta proteína actúa a nivel de la regulación, es decir, que pueda producirse o no.

«Lo que hemos probado con la bioquímica y con esa proteína en particular, es que se incrementa en su actividad, en su función y se acelera. Al parecer, en cáncer esta proteína está restringida o inhibida para que se acumulen moléculas que sirven para construir otras células y no tanto para que se degraden en función de producir energía, que sería lo normal, se degradan y se produce energía, por eso funcionamos. Parece que en cáncer, no necesita producir energía, sino que le interesa tener moléculas más pequeñitas del metabolismo degradativo para construir otras células», explicó la investigadora.

Del estudio se desprende que en cáncer de mama la forma de controlar esta proteína es diferente, por lo que la célula tumoral la ayuda a proliferar en condiciones que en células normales no lo haría. Esta característica es la que provoca que el cáncer se vuelva agresivo y adquiera ciertas habilidades para sobrevivir fuera de lo que es el entorno normal.

«Hemos estado comparando esta proteína con otros cánceres y hemos visto en próstata la misma proteína, que tiene estas mismas condiciones, pero que no actúa de la misma forma, es más lenta o más rápida. Por ello, este método pudiera proponerse para la detección más específica para cáncer de mama, de próstata y otros», concluyó la doctora Gutiérrez Nájera.

Fuente: http://www.eluniversal.com.mx/articulos/69461.html

También te podría gustar...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *